martes 8 de abril de 2008

El arte cabalística (2)

Dissoluentis praeparatio difficilis est valde, propter materiae [2] debitam cognitionem, et ambiguitatem, et ratione praeparationis necesariae eiusdem materiae, ut fiat verum dissolutiuum huius magisterii.

Materia dissoluentis dubia est valde, propter varia philosophorum scripta; sed tamen videtur certior eorum doctrina, qui vitriolum, ac mercurium naturalem non vulgarem constituunt veram esse huius dissoluentis materiam. Ita Beguinus [3] obseruauit, dicens ex ore philosophorum de nomine vitrioli, visitabis interiora terrae, rectificando inuenies occultum lapidem, veram medicinam; et rursum ait, vitriolum philosophorum habet tres partes, aut substantias, scilicet aquosam, terrestrem et mediam; quae media substantia, iuxta Riplaeum anglum philosophum, in sua pupilla Alchymiae, ab aliis extremis non potest separari, nisi mediante mercurio communi non vulgari, qui illam mediam substantiam, scilicet sal, sibi similem retinet, dissimiles [4] respuit neque cum illis iungitur. Illa substantia media, et diaphana, per sublimationem exaltatur ad niuis albedinem, quae etiam occulte continet substantiam sulphuream, rubicundam, instar purpurae. De hac substantia media, et sulphurea loquitur Geber Rex, Philosophus Arabs, in sua Summa, cap. 3, dicens illa illuminat et rectificat omne corpus; haec est illa aqua vitae, et aqua sicca, que minime humectat; Arthephius quoque mirum in modum loquitur de illa substantia media; et de illius extractione; quae etiam secundum R. Lullium, et Alphi[5]dium dicitur illa praetiosa substantia; incorruptibilis, quae est petra philosophica.

La preparación del disolvente es muy difícil, por el adecuado conocimiento de la materia y su ambigüedad y en razón de la preparación necesaria de la misma materia, para que se convierta en el verdadero disolutivo de este magisterio .

La materia del disolvente es muy dudosa por los variados escritos de los filósofos. Sin embargo, parece más cierta la doctrina de los que indican que el vitriolo y el mercurio natural, no vulgar, son la verdadera materia de este disolvente. Así lo observó Beguin, hablando por boca de los filósofos sobre el nombre del vitriolo: «Visitarás el interior de la tierra, rectificando encontrarás la piedra oculta, verdadera medicina». Y dice a continuación: «El vitriolo de los filósofos tiene tres partes o sustancias, a saber: acuosa, terrestre y media. Esta sustancia media, según Ripley, filósofo inglés, en su Pupila de alquimia, no puede separarse de los extremos excepto mediante el mercurio común no vulgar, el cual retiene esa sustancia media, o sea, la sal, semejante a él, y rechaza las que son diferentes y no se une a ellas. Esa sustancia media y diáfana se exalta por sublimación hasta la blancura de la nieve, la cual contiene ocultamente una sustancia sulfurosa, rubicunda como la púrpura. De esta sustancia media y sulfúrea habla el rey Géber, filósofo árabe, en su Suma, cap. 3, diciendo «ella ilumina y rectifica todo cuerpo». Esta es aquella agua de vida y agua seca que no moja en absoluto. Artefio habla también de manera admirable de esa sustancia media y de su extracción, la cual también, según R. Lulio y Alfidio, es llamada aquella sustancia preciosa, incorruptible, que es la piedra filosófica.

Averiguar en los textos cuál es la materia del disolvente y su preparación no es sólo difícil, sino imposible. Primero porque siempre se encuentran autores que rechazan las materias y procesos propuestos por otros. Segundo porque si se siguen los razonamientos teóricos, aparte de que los hay para todos los gustos, no se encuentra ninguna sustancia natural que cumpla los requisitos y no pocas veces se rechazan expresamente todas. Tercero, porque los textos suelen tratar de la materia como si sólo fuese una, sin distinguir entre la materia de la piedra-oro y la de la piedra-disolvente.

Pero si se quiere pasar a la práctica hay que decidirse por alguna sustancia, de la que nos parezca que habla algún autor de confianza.

Jean Beguin (1550-1620), paracelsista, escribió en 1610 el Tyrocinium Chymicum, un popular manual iatroquímico. Según Ferguson (Bibl. Chem.) “The book is merely an outline of certain pharmaceutical preparations, but incidentally there is some general chemistry, and it contains the description for the first time of certain substances with the discovery of which the autor is credited”.

Beguin no trata, por tanto, ni de alquimia transmutatoria ni del disolvente universal. Esta larga cita del vitriolo pertenece al libro segundo, capítulo cuarto. En parte es literal, en parte parafraseada, con algunos añadidos y cambios. Por ejemplo, Beguin trata de tres vitriolos y a ninguno lo llama “vitriolo de los filósofos”. Damos a continuación el texto de Beguin, para que pueda verse mejor la manera de entender nuestro autor su fuente. No entraremos en cómo Beguin malinterpreta a Géber, siguiendo, puede ser, a Rupescissa (que veremos más adelante).

SPIRITUS VITRIOLI. Tres vulgo habentur vitrioli species (1): viridis, alba, caerulea: participantes de natura salium, aluminium, sulphurum, secundum magis & minus: prima quidem magis de sale; altera de alumine; tertia de sulphure: Constantque ex parte aquea, terrea & intermedia, quae, teste Riplaeo in pupilla Alchymiae, separari non potest a suis extremitatibus, aquea & terrea; nisi mediante mercurio, qui, adstipulante Gebero, quod naturae suae est, retinet, alienum respuens, & igni exponens. Haec substantia intermedia diaphana per sublimationem exaltatur in candorem niveum, occulte in se semen sulphureum continentem instar vermiculi rubicundissimum: Unde in Turba dicitur: Mirati sunt Philosophi, rubedinem in tanta albedine existere. De hoc sulphure ita loquitur Geber, 28. cap. summae: Per DEUM altissimum idipsum illuminat & rectificat omne corpus: quoniam est alumen & tinctura. Haec est illa aqua vitae, aqua sicca, quae manus non madefacit, aqua congelata, sal animatum, de quo Raimundus Lullius, post Alphidium: Sal non est nisi ignis, nec ignis, nisi sulphur, nec sulphur, nisi argentum vivum, reductum in illam preciosam substantiam caelestem, in corruptibilem, quam nos vocamus Lapidem nostrum. Unde etiam quidam, ad litteras VITRIOLUM, ita allusit: Visitando Interiora Terrae, Rectificando invenies Occultum Lapidem Veram Medicinam.

En la literatura alquímica son muy raras las interpretaciones o revelaciones basadas en la acronimia. Esta del vitriolum ha entrado de la mano de los paracelsistas. Apareció en una obra atribuida a Paracelso, que Dorn publicó en latín en 1577, con el título de Aurora philosophorum:

Capitulum duodecimum.

De arcano vitrioli rubeaque tinctura ex eo prolicienda.

Vitriolum, nobile admodum inter caetera minerale, plurimae semper existimationis, penes philosophos, existit, quod prae cunctis Altissimus Deus hoc dotibus miris adornarit. Eius arcanum figuris aenigmatibusque velarunt, uti hoc est. Visitabis interiora terrae rectificando inuenies occultum lapidem veram medicinam. Per terram intellexerunt vitriolum ipsum, & per interiora terrae dulcedinem eius ac rubedinem. Quoniam in occulto vitrioli subtilis, nobilis ac fragantissimus succus ac purum oleum latet.

El desarrollo del acrónimo no es, como se ve, del autor de la Aurora. Éste lo considera un enigma y da una interpretación. Pero con el figuris, ¿se refiere a figuras reales, a dibujos?

En 1613 se publicó en Franckfurt, simultáneamente en alemán y latín, un tratado anónimo. El original parece ser el alemán. El título algo largo, es: Occulta Philosophia von den verborgenen Philosophischen Geheimnussen der heimlichen Goldblumen, vnd Lapidis Philosophorun, was derselbige: vnd wie zu Erlangung dessen zu procediren, aufsführlicher Bericht in einem Philosophischen Gepräch verfässet, sampt Der Schmaragd-Taflfel, Paraboln, Symbolis, vnd 18. sonderbaren Figuren, der hochberühmten Philosophen Hermetis Trismegisti, vnd F. Basilii Valentini durch welche diese Kunst der Philosophischen Goldblumen vollkomlich erkläret an Tag gegeben. Gedruckt zu Franckfurt am Mayn durch Johann Bringern. Anno M.DC.XIII

No hemos conseguido encontrar el título en latín completo. Damos una reconstrucción a partir de diferentes fuentes: Azoth, siue Aureliae occultae Philosophorum, materiam primam, & decantatum illum lapidem Philosophorum filiis Hermetis solide, perspicue & dilucide explicantes, per Aenigma philosophicum, Colloquium Parabolicum, Tabulam [Sm]aragdinam Hermetis, Symbola, Parabolas & Figuras Saturni, F. Basilii [Valent]ini. Georgio Beato Fr. interprete. Francofurti. Joannes Bringer, 1613.

Como se ve, en la digitalización de Dioscórides falta casi todo el título y en la ficha reconstruyen [Valent]ini. Debe haber un problema de lectura generalizado, pues otras fichas dan Vicentini. La atribución a Basilio Valentín de este texto está propiciada por su ambigua inclusión en el título latino.

El título latino menciona un Aenigma philosophicum. Es, probablemente, el mismo texto publicado en el Theatrum Chemicum 4, que encontramos en otros lugares publicado con la obra de Sendivogio y atribuido a este autor.

Enigma aparte, la obra consta de dos secciones, la primera es un diálogo entre un maestro llamado Senior y un discípulo de nombre Adolphus. La segunda parte parece ser propiamente las aureliae, extraño latinismo, quizás creado con la intención de que traduzca "flores áureas" (Goldblumen), es decir, aquí secretos filosóficos expuestos mediante dibujos simbólicos y textos. En tres de los grabados aparece el aforismo del vitriolum, pero nunca es mencionado en el texto.

La segunda de las imágenes fue publicada aparte en el frontispicio de La toyson d'or. Hay problemas en la fecha de edición: en el grabado aparece 1613, pero la portada da 1612, lo que haría su publicación anterior a la Aureliae.

(Imagen tomada de http://hdelboy.club.fr/toyson.html )

Según B. Husson, en el comentario a la plancha 95 de su traducción del Viridarium chimicum de Stolcius, varios de los elementos simbólicos del medallón aparecen en la ilustración de un poema sobre el vitriolo, al final del Aureum vellus, recopilación de textos alemanes publicada en 1599.

El tercer grabado fue reproducido en la portada del Liber Alze, publicado primero en el Dyas chimica en 1925, luego en el Musaeum hermeticum. Muchos de los elementos simbólicos aparecen en una plancha del Gloria mundi, publicado a partir de 1620 y también en el Musaeum.