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Alius philosophus sic scribit: Mercurius cum soluitur in aquam, tunc deponit faeces suas, et frigiditas illius vertitur in calorem, et humidum eius in siccum; et calor eius in subli[8]matione augetur; item subtilitas ac tinctura, quia a vitriolo naturae accipit calorem et tincturam.
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Otro filósofo escribe así: Cuando el mercurio es disuelto en agua, desecha sus heces; su frialdad se convierte en calor y lo húmedo en seco. Su calor aumenta aumenta con la sublimación y la sutilidad y tintura, pues del vitriolo de la naturaleza recibe el calor y la tintura.
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| ¿Qué hay que entender por este solvitur in aquam, una liquefacción o fusión de las sustancias anteriores, o una disolución del sublimado mercurial usando agua? En el proceso (ya mencionado) que explica el Parisino en el Apertorium, luego de la sublimación interviene un agua, vegetal o animal. Vamos a insistir un poco más en el proceso de la sublimación del mercurio y cómo ha sido visto por diferentes autores. El Compositum de compositis albertiano trata en el capítulo tercero del régimen de la piedra. La inclusión por un copista de una nota (sobre la inconveniencia de buscar la materia en los estercoleros; la nota está tomada, al parecer, del Liber lucis, cap. 2, atribuido a Rupescissa) en el cuerpo del texto hace el redactado algo confuso. La parte que nos interesa está justo después de la nota. Hoc autem [es decir, el régimen] natura operatur aliquid amovendo, scilicet terrestreitatem, quemamodum, et aliquid apponendo, scilicet, sulphur philosophorum, quod non est sulphur vulgi, sed est sulphur invisibile, tinctura rubedinis, quae certe es spiritus vitrioli, sc., romani. En la sublimación del mercurio (cap. 4) no se usa un agua previamente preparada para disolver el mercurio, pero éste se añade a las sales en fusión. Hay un error al principio de la receta en el uso del mercurio, como se ve en la continuación. Se trata de pulverizar la sal y el vitriolo, fundir la mezcla y a ella añadirle el mercurio. Se insiste en la necesidad de que el mercurio sea puro. Recipe igitur in nomine Domini libram * Los nombres de los recipientes territorium y festanica parecen corruptos. En su traducción Poisson ignora al primero y traduce el segundo como un “vase à long col”. Con el término heces (faeces) se designa en las sustancias que se añaden al mercurio para sublimarlo, es decir, el vitriolo romano y la sal común en este caso. Otro nombre para esta sustancia media y materia prima es el de quinta esencia. Rupescissa (De consideratione quintae essentiae, lib 1, cap. 42, mediados del siglo XIV) escribe sobre la extracción de las quintas esencias del mercurio, el vitriolo y la sal (esta puede ser la sal común o el salitre): Gloriosissimus Deus ita ordinauit ut quinta essentia argenti viui simul com quinta essentia cuperosae seu vitrioli Romani mirabiliter extrahatur. Quoniam quando argentum viuum sublimatur cum eis et cum sale petrae (alibi communi) tunc ascendit argentum viuum albissimum & quintam essentiam vitrioli sine dubio trahit secum. & cum habes argentum viuum sublimatum cum istis habes inuisibiliter quintam essentiam eorum absconsam intra albedinem argenti viui. & illa quinta essentia inuisibilis vocatur sulfur philosophorum, quod est inuisibile. Ideo dicunt philosophi quod sulphur eorum non est sulphur vulgi, vel commune. Et paucissimi homines ad hanc notitiam peruenerunt. & ipsum est quod congelat mercurium supra albedinem niuis. El hermitaño de Torres Villarrroel invoca a Rupescissa: Dice más abajo el citado Padre que esta materia se extrae apartando lo térreo que tiene el Mercurio y mezclándolo con el sulfur y vitriolo Romano, que los Chymicos llaman Magnesia, y luego manda hacer la destilación regular. La referencia es del Liber lucis en el TC3. En el capítulo segundo este texto repite las ideas del De consideratione y en el capítulo tercero da la receta de la sublimación, con un redactado algo diferente: Recipe salpetrae, vitrioli Romani ana lib. j, id est, libram unam de quolibet *tritorum et mixtorum* dessica in patella aurea ad ignem lentum, semper movendum ut humiditas recedat. Deinde recipe libran unam argenti vivi de minera, non de plumbo, et in aluta involutum experge super materiam vitrioli et salispetrae calida aliquantum, quia per poros seminatur, et move materiam cum baculo ut bene misceatur, ita quod nihil appareat de mercurio, et pone in vase ad sublimando super leni igne. Este mercurio “de plumbo” ¿se refiere al mercurio extraído como subproducto de menas de plomo, o a que se lo adulteraba con plomo? El territorium es una patella, es decir, un plato, y la festanica es la aluta o cuero tratado con alumbre, que sirve de filtro. El mercurio se añade a la mezcla triturada de vitriolo y sal asperjándolo. Atribuido a Rupescissa corre también un De confectione veri lapidis philosophorum. Es el mismo texto anterior, aunque, como es normal, aporta alguna variante: la patella es ferrea y no aurea y como filtro se usa un corium leporis. En 1557, a su publicación de la Margarita pretiosa de Bono, Lacinio añadió una collectanea (selección de pasajes) de varios autores, entre ellos Arnaldo, del cual cita, entre otros, el siguiente texto, donde aparece una disolución del mercurio tras la sublimación: Quomodo depuratur mercurius et purgatur Ingenium igitur ipsius terreae substantiae superfluae remotionis est ipsum semel vel bis sublimare a uitriolo et sale donec ipsius albissima sumatur substantia. Cum vero albissima ascenderit proiice in feruenti aqua donec redeat in arg. ui. Post tolle ab eo aquam et operare cum eo; quoniam non est bonum operari cum ipso nisi prius hoc modo purgetur, unde dicit Auicenna primum quoque facere incipere est quod sublimetur mercurius, postea solue eum vt redeat in primam materiam suam et sublima totum. Es, de verbo ad verbum, el capítulo tercero de la Práctica del Rosario, menos en una palabra: el texto común del Rosario dice vitro y no vitriolo. Lacinio ofrece una corrección, no una lectura mejor. El Rosario sigue la Summa de Géber, que aconseja sublimar el mercurio con sustancias que no tengan afinidad con él, como el vitrum minutissime tritum.
El significado de vitrum es vidrio; un derivado es vitreum, "de vidrio", y un diminutivo de éste es vitreolum, que pasó a pronunciarse vitriolum. Designando a un mineral está documentado por primera vez entre los siglos VIII-IX, en un recetario italiano sobre pigmentos publicado por Muratori con el título de Compositiones ad tingenda musiva etc. Hasta que se impuso hacia el siglo 13, el nombre que usaron los traductores del árabe fue el de atramentum (tinte negro). Pero además, procedentes del árabe pasaron al latín también algunos nombres griegos de sustancias, como variedades de atramentos. Así en el De aluminibus et salibus atribuido a Razi, traducido en el siglo XII por Gerardo de Cremona (citamos por la edición de Steele; otro texto con variantes fue publicado por Ruska, quien sustituyó los nombres arabizados por la transcripción latina de las palabras griegas): Scias quod atramenta sunt genera multa, et eius minere inventa sunt et ipsum quidem est aqua et tinctura quam siccitas terre coagulavit et est de sua natura calidum et sicum et ex eius quidem generibus sunt alcolcotar et alsurin et calcadis et calcantus. […] Et ex proprietatibus quidem eius est quia retinet omne fugitivum a fuga. Nota ergo illud ese máximum secretum quod Deus revelavit suis rationalibus creaturis. Son sustancias que se encuentran en Dioscórides y Plinio. Propiamente la palabra griega que se corresponde con atramento es calcanto, de la que caparrosa (cuperosa, otro nombre para el grupo vitriólico, como hemos visto en Rupescissa) podría ser un calco del griego “flor de cobre”. En otro texto atribuido a Razi, el Lumen luminum (en la citada collectanea de Lacinio; el texto puede ser del siglo XIII), encontramos de nuevo resaltada la cualidad del atramento de fijar-mortificar el mercurio: Atramentum quidem viride mixtum argento viuo facit ipsum coagulari et facillime sublimari, unde scire potes quod cum nullo alio argentum viuum sublimari potest sicut cum atramento. Ipsum enim atramentum arg. viu. de facili mortificat ut sublimetur et de facili soluatur et redigatur in aquam currentem.
El origen de estea receta es árabe. Se encuentra tanto en el De perfecto magisterio, atribuido a Aristóteles, como en la traducción latina del Liber de septuaginta de Yabir, quien nos dice que la utilidad de esa solución en agua es la vivificación del mercurio: Et hoc est quod mortifices argentum vivum cum atramento et sale et sublimes ipsum in alutel cuius capud sit amplum et fundum angustum. Deinde fiet aqua fervens vehementer et proiciatur in ipsa hoc argentum vivum. Vivificabitur enim. Por consiguiente, originalmente el tratamiento del mercurio era doble, primero una mortificación-sublimación, luego una solución-revivificación. Tan extendida estaba esta operación que Zecaire (1574), que la rechaza, se siente obligado a explicar que la conoce, para no pasar por ignorante. Tras demostrar con citas de autoridades que la obra se hace con una sola materia, una sola operación y un solo vaso, explica cómo opera la Naturaleza en las concavidades de la tierra para generar los metales, a partir del mercurio y su propio agente: Ceste mesme matiere donques, que les philosophes ont appellé argente vif animé, sera la vraie matiere de la science. […] Or la raison pourquoy ilz l’ont appellé argent vif animé & pour montrer la difference qu’il y a entre luy et l’argent vif commun, qui est demeuré tel pour ce que nature ne luy a pas adioinct son agent prope. […] Et c’est notre vraye matiere, la quelle nature a preparé à notre art, comme dict Valerandus Sylvensis, et l’a reduict en una espece certaine (aux vrays philosophes cogneuë) sans la transmuer d’aduantage de soy meme. Avicenne à tesmoigné le semblable quant il dict, Nature nous a preparé une seule matiere, la quelle notre art ne peut faire ny composer de soy meme. Tant s’en faut, donques que toutes la matieres que nous pourrions mesler ensemble (fussent elles metalliques ou non) soyent la vray matiere de nostre science […] Mais je sais bien que les operateur du iourd’hui me taxeront, disans comme est ce que i’ose reprendre tant de sçavants personnages qui nous ont precedé, lesquels nous ont laissé par escrit, non pas la theorique seulement de nostre science, mais la practique d’icelle, en laquelle ils nous aprennent de sublimer l’argent vif (que ils appellent mercure) avec du vitriol et du sel, puis montrent comme il le faut revivifier auec de l’eau chaude… En las recetas anteriores, cuando se especifica, el atramento es verde y el vitriolo es el romano. Si se correspondieran con el chalcanthon, podría pensarse que se refieren al sulfato hidratado de cobre. Pero esta sal es azul; la verde es la de hierro, un mineral más difícil de encontrar puro por ser más inestable. Tal vez no era demasiado importante usar uno u otro, o una mezcla de ambos. Esta es la opinión de Beguin, que llama la atención sobre la adulteración y las mentiras de los mercaderes sobre su origen: Porro valde inter artifices Chymicos controvertitur: utrum, inter tam varia vitrioli genera, primas obtineat. Has alii Cyprito deferunt; alii Romano; alii Hungarico. Cyprium & Romanum merito suspecta esse debent: quod sint fere adulterata, sophisticata, varia, diversorum scilicet colorum, formarum, virtutum. Quod ad Hungaricum vero attinet, & Galli & Germani mercatores, qui nobis vitriolum quoddam caeruleum, diaphanum. aliquando, subviride, pro genuino, & ex ipsa Pannonia allato, vendunt, impudenter mentiuntur. Cum enim anno MDCXI eo locorum me contulissem ut auri argentique fodinas, quae Schemnitii visuntur, intrarem, & mineralium, metallorumque notitiam perfectiorem ex ipsa compararem, illustris ac generosus Dominus de Bloenstain, generalis minerarum regni Hungarici Praefectus, pro humanitate sua eximia, & fide omnibus nota, mihi certo confirmavit: quod etsi duo vitrioli genera, album unum, valde aluminosum, ex quo aquas chrysulcas conficiunt; alterum caeruleum, longe praestantius, reperiantur: huius tamen minera, quamvis fertilissima, plane non colatur: eo quod nunquam sint mercatores, qui tale vitriolum coemtum in alienas terras asportare dignentur. […] Illud autem iure meritoque censeri debet optimum & praestantissimum, quod e Venere elicitur, aquae beneficio, ut postea dicetur. Huic bonitate succedit illud quod caeruleum est: plus Solis in se continet: plus Martis in Venerem transmutat: & quod diutius ignis examina sustinet, antequam ultimos reddat spiritus, undecunque id afferatur.
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